
Esta frase se encuentra en El hombre mediocre de Jose Ingenieros. Es un texto donde se fundamenta la moral en la conducta, plagada ésta de ideales. Estos ideales no lo son por azar o elección natural, sino que se entienden como el único futuro posible en base a una predeterminación evolutiva donde lo mejor y más útil es lo que se asienta como mejor adaptación para el ser humano. El autor italo-argentino comenta los ideales con el futuro en base a esta explicación evolutiva cara a una adaptación. No obstante también afirma que los ideales no son verdades, sino creencias que ganan su peso en la conducta en base a la fortaleza de ellos. De ser así parece precisar o intentar fortalecer un argumento que no es tal.
Justificar lo futuro como lo mejor de lo presente sugiere dos lecturas. En primer lugar no es en sí lo mejor, pues se verá siempre superado por el futuro, lo cual induce un círculo viciosodonde el presente será siempre peor que el futuro, y por tanto, ”hagas lo que hagas”, el presente no puede ser depositario si quiera de objeto “mejor”, lo cual lo invaliudaría como ese futuro esperado como mejor y donde ese presupuesto que llegará a ser ese “mejor” deseado.
Esta lectura se desmonta por si sola. Necesariamente el futuro ha de ser entendido de otro modo respecto al presente. Ya no debe ser entendido como lo “pasivo” frente a lo activo que supone el presente. Ya no debe ser entedido de otro modo como lo “pasivo” frente a lo activo que supone el presente sino que ha de apreciarse una cuasi-identificación entre ambos. De esa manera es cuando precisamente el futuro ya es presente, cuando el objetivo ansiado es un pasado cara un momento futuro incierto es alcanzado finalmente en ese momento mágico que también denominamos presente. Quizás para evitar caer en ambigüedades podríamos distinguir este presente como presente triunfal, donde la meta se hace tangible y visible. Por serlo, por llegar a ser ese momento triunfal, por ser el momento al cual nuestro pasado fue conducido cara una meta futura que felizmente SI fue alcanzada, POR ELLO es por lo que el presente se hace, se hizo, futuro, pues el presente logró pragmatizar lo que durante un tiempo solo ha sido futuro.
Desde ese punto podemos incluso llegar a concebir que todo futuro lo es en cuanto está concebido para hacerse presente y que cuando ello sucede el futuro vence al lograr hacerse realidad, al lograr cumplirse. Un futuro no esperado ni planificado nunca se hará presente pues nunca este habrá sido concebido como meta de aquel futuro. De esta forma cualquier acto cotidiano del presente no puede ser entendido como un futuro a menos que dicho presente constituya una actualización del futuro planificado.

